VIII MARCHA BTT SIERRA DE ANIÑÓN 8/4/2017

VIII MARCHA BTT SIERRA DE ANIÑÓN 8/4/2017

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Han sido varios los ciclistas del pueblo de Aniñón los que han disputado nuestra marcha “7 MUROS”, por lo cual, a Javi le pareció una buena idea agradecerles el gesto devolviéndoles la visita y corriendo su carrera. Javi se lo propuso a su amigo Benito y yo intenté convencer a Pablo. Los cuatro pasamos una buena jornada de puro BTT en un lugar maravilloso. Cabe destacar que Benito vive en la Roca del Vallés y forma parte de la organización de “LA PREHISTÓRICA”, una de las mejores pruebas BTT de Cataluña, y pasa los veranos en el Burgo de Osma donde también se disputa una gran prueba de bicicleta de montaña “LA RUTA DEL NISCALO”.

Aniñón está situado en el piedemonte de la sierra de la Virgen, dentro del sistema ibérico próximo al curso del río Ribota. Forma parte de la comunidad de Calatayud.

Pablo y yo salimos en coche desde Zaragoza (a 96 Km), Javi y Benito hicieron lo propio desde Soria (a 84 Km) así que tocó madrugar más de la cuenta. No fuimos los únicos que llegamos desde lejos, también los miembros del club Moncayo Soriano de Agreda se dejaron ver por la carrera.

Una vez llegados a Aniñón aparcamos el coche, recogimos dorsales y le hice entrega de la nueva equipación de “7 MUROS” a Javi, que no dudó en estrenarla aunque fuera la de verano y la temperatura a las 9 a.m. fuera de tan solo 5 grados. Yo opté por empezar con la chaqueta de invierno porque soy más friolero (a los 5 Km me la tuve que quitar).

Acudimos a la salida, en una pequeña plaza en la que casi no cabían los corredores, muy buen ambiente y buena animación por parte del speaker. El comienzo de la prueba fue rápido, nervioso y complicado por las estrechas calles del pueblo para después salir a un camino pedregoso cruzado por algún que otro riachuelo. Subimos el primer repecho y tengo controlado a Benito y Javi, Pablo viene por detrás, al poco noto que Javi se descuelga un poco pero lo sigo viendo justo detrás, a los dos minutos, dejo de verlo y eso me extraña , me comentan que ha pinchado, me paro y decido esperarlo, pasa Pablo y me confirma lo del pinchazo, siguen pasando corredores y Javi no aparece, decido retroceder e ir a buscarlo , me encuentro con el coche escoba, les pregunto por mi compañero y me informan que después de arreglar el pinchazo Javi ha optado por volver al pueblo sabedor que la carrera en breves iba a pasar por allí y de esa forma se reenganchaba al grupo, continué corriendo pero ahora debía hacerlo un poco más deprisa porque yo era el último y mi objetivo era ahora alcanzar a Javi, Benito y Pablo.

Javi llegó al pueblo y cuando vió a Benito continúo la carrera junto a él. Pablo, que sabía que me había quedado, decidió esperarme, y juntos fuimos a la caza y captura de nuestros dos compañeros. Lo curioso de todo esto es que Javi pensaba en ese momento que yo iba por delante de él, así pues, Pablo y yo afrontamos una larga subida de más de diez Km que nos llevaría hasta el pico Cabrera (1433 m). Un poco antes de hacer cumbre llegamos al primer avituallamiento y fué allí donde pude ver a lo lejos a Javi y Benito pero…demasiado lejos aún. El último tramo de la subida Pablo y yo tuvimos que hacerlo a pie. Una vez arriba, unas fotos, porque el lugar lo merecía. Allí las vistas son espectaculares. El pico cabrera es uno de los puntos más altos del sistema ibérico. Lo que venía después era también muy bonito pero muy técnico. Una senda entre rocas por la que había que estar muy atento. Un despiste podría tener malas consecuencias. Pablo es más precavido que yo y se quedó un poco atrás. Javi por su parte que aun iba por delante sufrió un segundo pinchazo y gracias a ello conseguí alcanzarle. Llegamos hasta el segundo avituallamiento y allí esperamos a Pablo.

Por fín estábamos los tres juntos (a Benito ya no le vimos el pelo hasta Aniñón). Nos esperaba la última subida, menos dura que la primera pero Javi y yo estábamos ya un poco tocados. Pablo se encontraba mejor, había regulado y controlado la cadencia y pulsaciones (corre al estilo de Froome). Después, un rápido descenso que nos llevaría a la meta de Aniñón. Un poco antes de llegar, en una curva cerrada, entré demasiado rápido y dí con mis huesos en el suelo. Me levanté y observé que el culote estaba intacto. Genial, la nueva equipación de 7 Muros ha pasado la primera prueba.

En meta las gentes del pueblo nos aplauden y el speaker nombra a Pozalmuro. Se me eriza el vello pero no es por el frío (la temperatura es de más de 20 grados). Acabamos de completar los 56 Km y 1600 m de desnivel en cuatro horas y media, Benito llegó 24 minutos antes. Entregamos dorsal y nos obsequian con unos presentes entre los que destaca una botella de vino de la tierra. Nos duchamos, cambiamos y acudimos nuevamente al pabellón a comer. Aproveché que estaba allí mismo la ambulancia para que unos atentos sanitarios me curaran las heridas. Una vez dentro del pabellón, lo primero, una refrescante cerveza, después todos a comer un delicioso fideuá, acompañado de ensalada, pan, vino y postre. Después de la comida, entrega de trofeos y sorteo de regalos amenizado por el speaker de la carrera, que se portó de maravilla con nosotros y nos nombró en varias ocasiones.

Tanto a mí como a mis compañeros nos ha quedado muy buen sabor de boca con esta carrera. El recorrido, el paisaje, la organización, el trato de la gente de Aniñón… todo sobresaliente.

Esta es una de esas carreras que hay que apuntar como fija en el calendario de todos los años. Si podemos repetiremos.