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Rompepiernas 2018

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El pasado 5 de mayo disputé mi segunda Marcha Cicloturista Rompepiernas de Sos del Rey Católico, pueblo emblemático de la Corona Aragonesa donde nació Fernando, futuro marido de Isabel de Castilla cuya unión formó el principio de lo que ahora conocemos como España.

El año pasado quedé prendado del pueblo, de su hospitalidad, de sus gentes, de la organización de la carrera, así como por supuesto, del precioso y duro recorrido. Esta carrera tiene mucho potencial, son 1500 participantes los que allí nos dimos cita. Sin duda el número es importante y la convierte en la prueba más importante de la provincia.

Noticias Heraldo: Jon Mendia Conquista la Rompepiernas

Situada en Zaragoza, pero en la encrucijada con Huesca, Navarra y País Vasco, es decir, a dos horas en coche de la cuna del ciclismo español, de donde salen grandes ciclistas. Haimar Zubeldia y Pruden Indurain fueron dos de los más conocidos que vi personalmente, pero seguro que había más, porque sin duda esta prueba tiene atractivo, con un montón de actividades que giran entorno a nosotros, los participantes, pero que no descuida a las familias. Esas personas que nos sufren y acompañan siempre con los hijos a cuestas, sin rechistar allí donde ponemos el ojo. Nosotros en Pozalmuro lo vimos claro y de la mano de Mundobici-Soria lo conseguimos el año pasado con 3 pruebas distintas en dos días, la cronoescalada del sábado, la marcha cicloturista y la Pequemuros donde dimos el petardazo de juntar a 84 niños venidos de propio a “competir” en nuestros recorridos, en fin, un orgullo.

Haciendo una valoración inicial de la marcha voy a comentar el desarrollo de la prueba, pero no me voy a extender ya que no quiero cansar a los lectores porque la temporada acaba de empezar…

Cuatro amigos pusimos allá por Noviembre cuando abrieron inscripciones nuestros ojos en la Rompepiernas guiados por mis buenas sensaciones del año pasado, “Los Tres Cerditos”, Javier, Pepe y yo acompañaríamos a Myriam (Thelma o Louise) de cara a nuestro objetivo común, la Quebrantahuesos del 23 de Junio en Sabiñánigo. Ninguno nos habíamos puesto un dorsal todavía y la semana previa fue de nervios y ganas por hacerlo bien, pero sobretodo por pasar un buen día haciendo lo que más nos gusta y une, pedalear. Así pues a las 10:25 bajamos al Parador de Sos, donde está la salida. Allí nos juntamos con el corredor de casa Fochi (natural de Biota), quien con Fran acompañarán a un amigo suyo, nos deseamos suerte… ¡AL LÍO!

Con el puerto de salida empezamos a darnos cuenta de que el día va a ser caluroso, cogemos formación en línea para ir pasando cuidadosamente por la izquierda con Pepe comandando, Myriam y yo alternando posiciones en los puertos y llanos-bajadas y Javier bien cobijado.

Al igual que el año pasado la carretera estaba cortada para nuestro paso y voluntarios en todos los cruces. Sin duda un gran trabajo el que realizan estas personas por amor a su pueblo o comarca y que sin duda hay que cuidar porque sin ellos no habría ninguna prueba que se pudiese celebrar. Por supuesto a Toni, Ane y Abel quienes se apostan en las cunetas para con su cámara echarnos unas buenas fotos e ilustrar esta crónica.

Nuestro propósito era salir y llegar juntos, así lo hicimos y así lo disfrutamos por un recorrido precioso que como el nombre indica, es ROMPEPIERNAS y hacía que conforme avanzaron los kilómetros las piernas pesaran cada vez un poco más. Me ocurrió como el año pasado y sufrí en los últimos 30 kilómetros con aire de cara y carretera que engañaba porque iba picando hacia arriba.

Nos reagrupamos arriba y afrontamos el altiplano antes del técnico serpenteo que nos llevaba al precioso final de la Rompepiernas en el “BERG”. Antes de entrar en meta recibí los ánimos de Marta, la Pozalmureña novia de Diego que había completado la marcha larga y ha escrito en este blog en alguna ocasión.

Tras pasar la línea de meta, abrazos y felicitaciones por haber completado la marcha juntos. Rehidratamos, hablamos con los conocidos, duchas y a comer un plato de fideuá y un yogur, quizá un poco escaso, pero claro, mido 1,92 y peso 87 kilos…

¿El balance? Positivo, día de entreno con buenas condiciones climatológicas en una preciosa prueba y precioso entorno a un pueblo histórico.