IV BTT MUNIESA (Memorial Pedro M. Cardo Iranzo)

IV BTT MUNIESA (Memorial Pedro M. Cardo Iranzo)

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Esta crónica es especial para mí, Muniesa es mi segundo pueblo.

El domingo 28 de mayo acudí a las 7 a.m.  a casa de mi cuñado Pablo. Teníamos una cita importante. Íbamos a participar en la cuarta edición de la Btt del pueblo donde nació mi padre.

Pablo había participado en todas las anteriores. Yo me perdí la segunda por coincidir con una competición de natación de mis hijos.Como veis, esta carrera la tenemos marcada en rojo en el calendario.

Llegamos a Muniesa a las 8 en punto. Lo primero, recoger dorsales, junto con el dorsal nos entregan una camiseta muy chula, una bebida y unos frutos secos.

Cuando llegamos al coche para sacar las bicis y prepararnos…viene la primera sorpresa de la mañana.Del coche de al lado aparece un chico de casi dos metros que reconoce nuestra equipación de Pozalmuro. Nos saluda y nos dice que se llama Fernando, que es de Villar del Campo (pueblo vecino) pero que su mujer es de Aniñón y por eso él pertenece al club ciclista de dicho pueblo. Gracias en parte a él hemos disfrutado en Pozalmuro de la presencia de ciclistas de Aniñón estos años. También nos dijo que nuestra marcha es de las mejores que ha corrido (y ha corrido muchas). Muchísimas gracias, Fernando. Un placer haberte conocido.

En el camino me encuentro con Carlos Magallón (peña amarilla) quien me dice que va a hacer de “bici escoba” en la carrera.

Ya en casa de mi tía al primero que veo es a su sobrino Eduardo que este año va a estar de voluntario en un cruce.

Mi tía me ofrece un café y un poco de bizcocho casero que está…delicioso. Antes de irme aprovecho y saludo a mi primo José Carlos y a su familia.

Ya casi es la hora. Me voy para el coche, donde Pablo ya está preparado.

Vamos hacia la salida y veo a mi tío Herminio (ya he visto a todos).

Mi primo David Iranzo, micrófono en mano, rinde homenaje a Pedro como todos los años y este año también a Andrés Magallón con un minuto de silencio.

El momento es emotivo y especial.

Arranca la carrera por las calles de Muniesa dando una pequeña vuelta por el pueblo. Al pasar por “las cuatro esquinas” me despido de mi tía que se había acercado para ver a los ciclistas pasar.

Salimos de Muniesa y entramos ya en camino. Nos van pasando corredores hasta colocarnos donde corresponde. Somos muchos, unos 240.Los de delante van rápido y levantan tanto polvo que por un momento me parece estar en la Extreme Bárdenas o en la Orbea  Monegros.

A los pocos kilómetros, otra agradable sorpresa, aparece a mi izquierda Darío Pillado de Ciclos Aragón. Un hombre que sabe más de bicicletas que todos los demás corredores juntos. No es fácil verle pedalear en este tipo de carreras así que se puede decir que tuve suerte.

Llegamos al primer avituallamiento y decidimos no parar. Todavía llevamos líquido y estamos bastante frescos.

Bajamos al río Seco y empezamos la primera gran subida y la que a mí, personalmente, más me gusta, por paisaje y desnivel ya que es muy bonita y cómoda.

Pablo se queda un poco atrás. Yo alcanzo un Peña Amarilla que resulta ser Jorge Blasco. Al poco, me giro y veo que viene Sergio Bonilla, otro Peña Amarilla con el que había coincidido ocho días antes en una ruta por las Planas de Zaragoza y resulta que somos primos lejanos. La bici de Sergio hace un ruido como si llevara un grillo dentro pero no molesta, al contrario, es agradable.

Hacemos la subida juntos, Sergio, yo y el grillo y llegamos al segundo avituallamiento. Aquí sí que paramos para repostar y esperar a Pablo. Cuando este llega le digo que llevamos media hora esperándole aunque en realidad no llevamos ni cinco minutos.

Continuamos la marcha Pablo, Sergio y yo sin prisa pero sin pausa, sabedores que todavía queda mucho.

Bajada peligrosa, repecho del 20%, vuelta a bajar y otra subida que nos llevará hasta el tercer avituallamiento donde nos espera Sergio Alcalá que está de voluntario. Este es de los ciclistas de Peña Amarilla que más kilómetros hace al año. Le gusta la flaca y la gorda y tiene ganas de hacer la 7MUROS.

Nos hacemos unas fotos y seguimos el camino.

Otra bajada, otra subida (corta pero intensa) y nos encontramos con unos chicos muy simpáticos que se lo están pasando realmente bien y nos ofrecen una cerveza.

Pablo y yo declinamos la invitación porque preferimos la cerveza una vez acabada la carrera. Sergio no resiste la tentación y se echa un trago.

Todavía nos queda una última subida, no muy exigente pero el calor y los kilómetros acumulados ya pasan factura, sobre todo a Sergio que se va descolgando poco a poco.

Pablo y yo marcamos nuestro ritmo y decidimos esperarlo en el último avituallamiento donde nos encontramos con Raúl Magallon, otro Peña Amarilla, gran ciclista y que estaba de voluntario con la moto, otra de sus grandes pasiones junto con la bicicleta.

Nos relajamos, comemos, bebemos y suponemos que Sergio también querrá hacer lo mismo. Pues no. Sorprendentemente Sergio aparece y dice que no para. Que si para será peor.

Así que a por él. Que no se escape. Lo cogemos y a lo lejos veo otro amarillo. Lo alcanzamos. Es Jorge Blasco otra vez. Los cuatro juntos recorremos los últimos kilómetros hasta llegar a Muniesa.

Entrada en meta triunfal de dos Peñas Amarillas y dos 7 MUROS.

Total 57 kilómetros y 1300 metros de desnivel.

Ahora sí que me apetece una cerveza fría… pero antes una ducha y a ponerse guapos.

Cuando llegamos al coche volvemos a ver a Fernando del C.C.Aniñon que ha llegado una hora antes que nosotros, ya está duchado, comido y se va a su casa.

“Que máquinas estos de Aniñón”.

Bueno, a comer, que tenemos hambre… y sed. Primero… la cerveza (ahora sí) y luego la comida: ensalada, rancho, flan, café… Un lujo.

Nos quedamos un poco más, sentados a la mesa, para ver la entrega de trofeos y el sorteo de regalos.

Mi primo David Iranzo sigue haciendo de speaker porque se le da bien y además le gusta.

El pabellón está abarrotado, vecinos de Muniesa, voluntarios, ciclistas… Muchos de estos vienen de Zaragoza. Un placer ver a los miembros de ” AQUÍ NO HAY REZAGADOS” con los que he coincidido en alguna ruta. Otros vienen de pueblos cercanos como Oliete, Montalbán, Utrillas, Moyuela, Azuara…y no tan cercanos como Quinto de Ebro, Cadrete o Aniñón.

Quiero dar la enhorabuena al pueblo de Muniesa, a todos los voluntarios y en especial al club ciclista PEÑA AMARILLA por su buen trabajo. Cuidáis todos los detalles y hacéis que los ciclistas pasemos un día súper agradable.

Muchas gracias y hasta el año que viene.